Sé que pueden quemar libros, arrasar bibliotecas, prohibir lenguas, desterrar creencias,
borrar pasados, dibujar presentes, ordenar futuros, torturar y ejecutar personas... Pero
también sé que aún no han descubierto como matar el cuerpo intangible y luminoso
de una idea, de un sueño o de una esperanza.

octubre 11, 2006

Las bibliotecas del sol naciente (02)

Las bibliotecas del sol naciente 02

Por Edgardo Civallero

En la anterior entrada de esta bitácora presenté algunas características básicas de la Biblioteca de la Dieta Nacional (Parlamento) del Japón, la cual cumple las funciones de Biblioteca Nacional del país oriental. La institución posee un Servicio Digital que es, quizás, uno de los elementos más importantes de su estructura, y es por ello que pretendo detenerme hoy en algunas de sus ofertas y actividades.

Por un lado, el SD proporciona catálogos en línea. El OPAC provee acceso a 4.44 millones de documentos digitales en japonés y otras lenguas, 180 mil títulos de publicaciones periódicas y diarios (excepto ejemplares chinos y coreanos), 7.13 millones de artículos del Índice de Publicaciones Periódicas Japonesas, 380 mil tesis doctorales japonesas y extranjeras, y otros materiales. Por cierto: existe un OPAC específico para la búsqueda de materiales en lenguas asiáticas.

La colección digital –el alma del SD– posee una sección destinada a documentos de la Era Meiji (1868-1912) digitalizados en formato JPEG o JPEG2000. Alrededor de 127.000 volúmenes de los 89.000 títulos de libros publicados en esa época pueden ser visualizados libremente. Por otro lado, también se incluye el Dnavi, el WARP y la Base de Datos de Imágenes de Libros Raros (41.000 imágenes de 874 títulos de libros raros y otros materiales conservados por la Biblioteca de la Dieta Nacional).

El Proyecto Dnavi (del cual también hablé en la entrada anterior) genera metadatos de información contenidas en bases de datos de Internet (actualmente posee unos 9.200).

El WARP (Web Archiving Project, Proyecto de Archivo Web) es una propuesta muy interesante. Los colegas japoneses consideran que los recursos de Internet son parte de un acervo cultural precioso, que contiene un vasto conjunto de resultados de las actividades intelectuales humanas. Dado que pueden ser rápidamente actualizados o borrados, estos documentos electrónicos poseen una fuerte tendencia a desaparecer (en especial si se comparan con materiales impresos). Por ende, el proyecto pretende preservarlos para el futuro.

La idea tiene paralelos en bibliotecas nacionales de otros países, que se han comprometido a la búsqueda, colección y organización de los recursos digitales nacionales.

En el proyecto WARP, la Biblioteca utiliza web-crawlers para la búsqueda de materiales digitales. El uso de esos motores de búsqueda permite seleccionar recursos informativos publicados dentro de Japón. La colección central del proyecto se divide en sitios web y publicaciones periódicas en línea. Dentro de la primera categoría, WARP ya posee siete colecciones: sitios web de agencias e instituciones gubernamentales nacionales, gobiernos de prefectura, ciudades, organizaciones y corporaciones de interés público, universidades, eventos varios (eventos culturales nacionales y extranjeros) y miscelánea (otras categorías).

Cuando los web-crawlers encuentran los sitios de interés, se solicita el permiso escrito del webmaster. En él se estipulan las condiciones de archivado, preservación y difusión de la información por parte del SD.

Amén de estos elementos, el SD de la Biblioteca de la Dieta presenta Exhibiciones Electrónicas sobre temas específicos, incluyendo principalmente imágenes de materiales únicos conservados por la Biblioteca, con las descripciones y comentarios pertinentes. Un apartado especial dentro de estas exhibiciones son las "Memorias de Japón", en donde se exponen materiales relacionados con la historia y la cultura nipona. Otras exhibiciones son "incunables occidentales", "el calendario japonés", "retratos de personalidades japonesas históricas modernas" y "fauna y flora en ilustraciones".

El SD posee secciones parlamentarias (recuérdese que la Biblioteca de la Dieta está orientada a servir, principalmente, al Parlamento japonés) a través de las cuales puede accederse a los textos de las minutas de las dos cámaras de la Dieta desde su primera sesión en 1947. Pueden realizarse búsquedas por palabra-clave y accederse, incluso, a algunos papeles de trabajo de determinados comités. Existe, además, un Índice de Leyes y Regulaciones Japonesas, cuya base de datos permite realizar búsquedas precisas.

La Biblioteca de la Dieta Nacional ha creado la Biblioteca Internacional de Literatura Infantil (fundada en el 2000, la primera de su tipo en Japón). El Servicio Digital, por ende, también refleja a esta unidad en sus propuestas: provee información digital de apoyo a la investigación y al estudio sobre literatura infantil, así como promueve actividades relacionadas a la lectoescritura infanto-juvenil. El Catálogo Unificado de Literatura Infantil que proporciona el SD permite buscar títulos y la institución en la que se pueden encontrar. Además, se ofrecen imágenes digitalizadas de algunos libros infantiles japoneses, especialmente de los publicados después de 1955. Una exhibición especial presenta libros infantiles de valor histórico, tanto dentro como fuera de Japón, presentando el nacimiento del género y su historia (con animación y sonido).

A propósito de la Biblioteca Internacional de Literatura Infantil, es una bellísima unidad fundada como una rama infantil de la Biblioteca de la Dieta Nacional. Provee programas y materiales de lectoescritura infanto-juvenil a nivel nacional, empleando documentos japoneses e internacionales. Además de los recursos digitales citados, posee una colección amplia de materiales en papel (libros de imágenes, cuentos populares, historias, revistas). El edificio incluye un Museo (para exposiciones especiales), un par de salas de investigación sobre lectura, la sala de los cuenta-cuentos, la sala "Conocer el Mundo" y la biblioteca en sí. El edificio es histórico: data de 1906 (Era Meiji, estilo renacentista europeo) y fue usado por una rama de la Biblioteca de la Dieta Nacional hasta 1998.

Considero que los elementos aportados en estas líneas pueden ayudar a descubrir experiencias, ideas y alternativas que quizás no han sido tenidas en cuenta por muchas de las unidades nacionales o especializadas de nuestros territorios. He oído hasta el cansancio la frase que establece que, dado que poseen más recursos económicos y tecnológicos, algunas naciones desarrollan servicios más específicos. Dudo que exista una relación entre ambas cosas. Creo, honestamente, que algunas sociedades demuestran poseer una creatividad preciosa e inmensa, y que la aplican en los campos que más les interesa desarrollar. Y los pueblos del Extremo Oriente en general –y Japón en particular– han probado, a través de su historia, que pueden obtenerse progresos, adelantos y éxitos con recursos extremadamente limitados. Sólo basta creer, pensar y trabajar duro, con mucha imaginación.

Y esos elementos no son patrimonio exclusivo de un pueblo, una nación o un sector. Son un bien común a toda la especie humana. Quizás sea tiempo de que otros comencemos a hacer un uso apropiado de los mismos. Los ejemplos aportados demuestran que es posible lograrlo.

Ilustración.