Sé que pueden quemar libros, arrasar bibliotecas, prohibir lenguas, desterrar creencias,
borrar pasados, dibujar presentes, ordenar futuros, torturar y ejecutar personas... Pero
también sé que aún no han descubierto como matar el cuerpo intangible y luminoso
de una idea, de un sueño o de una esperanza.

mayo 24, 2007

Copyright, copyleft...

Copyright, copyleft

Por Edgardo Civallero

No será la primera vez en que alguna/o de ustedes se cruce con el término que incluí en el título, y sobre el cual basé mi entrada de esta semana. No, definitivamente no será la primera vez que se cruzan con éste y con otros vocablos que han entrado pisando fuerte en nuestra profesión y que, a veces carentes de explicaciones o definiciones, hemos terminado aceptando un poco por la fuerza del hábito.

Debo confesar –una vez más– mi ignorancia respecto a muchas temáticas de la bibliotecología con las cuáles no tengo una relación específica. Pero, a mi favor, puedo confesar una insaciable curiosidad que me empuja a buscar, a leer y a averiguar cuando el desconocimiento me pesa mucho y activa mis mecanismos de "hambre de lectura".

Hasta hace muy poquito, no me había preocupado por saber de qué se hablaba cuando se hablaba de "copyleft". Desconfío un poco de los términos de moda por los chascos que me he llevado con ellos (p.ej. con "biblioteca 2.0"), pero éste que les nombro ya se ha convertido en un compañero habitual en charlas, conferencias y artículos.

Por ende, me decidí a profundizar un poco más en el tema, y a agrandar un poquito más mis saberes.

Resulta que "copyleft" es –como quizás los lectores más listos ya habrán sospechado a esta altura– un juego de palabras basado en "copyright" (siendo "right" a la vez "derecho" y "derecha", y "left", "izquierda", aclaración útil para los que no se manejen bien en inglés). El símbolo del "copyleft" es la inversión hacia la izquierda del famoso simbolito de "copyright", ©, lo cual refleja el concepto gráficamente y sin mucho lugar a dudas.

En breve, se trata del uso de las leyes de "copyright" o derecho de autor, para eliminar algunas restricciones en la distribución de copias o en la modificación de versiones de un trabajo por otros. La característica principal de las prácticas de "copyleft" es que normalmente requieren que las mismas libertades que se garantizan para una obra determinada sean preservadas en las versiones modificadas subsiguientes, derivadas de ella. En el "copyleft", el autor resigna algunos de sus derechos, pero no todos. En vez de permitir a su trabajo caer dentro del dominio público –donde no existen restricciones de "copyright", es decir, donde tales derechos no valen– el autor permite ciertas libertades para aquellos que, de otra manera, infringirían las leyes de derechos de autor.

Es una forma de licencia, y puede ser usada para elementos tales como software (programas de computadora), documentos, música y arte. En general, las leyes de "copyright" permiten a un autor prohibir la reproducción, adaptación o distribución de su trabajo. En contraste, un autor puede, a través de una licencia de "copyleft", dar –a cada persona que recibe una copia de su trabajo– permiso para reproducir y/o adaptar y/o distribuir su trabajo siempre que las copias resultantes de tales acciones se encuentren unidas a la misma licencia de "copyleft".

Una de las licencias de "copyleft" más usadas y conocidas es la GNU General Public License (GPL). Licencias similares están disponibles a través del famoso Creative Commons.

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El concepto nació cuando un tal Richard Stallman trabajaba en un programa conocido como "Lisp interpreter". La compañía Symbolics le pidió permiso para usar tal programa, y Stallaman acordó proveerles un formato de dominio público de su trabajo. Symbolics extendió y mejoró el software de Stallman, y cuando éste quiso acceder a tales mejoras, Symbolics se negó. Entonces, en 1984, Stallman –como pueden imaginar, un tanto enojado por el manejo de la compañía– comenzó a trabajar para erradicar esos comportamientos (que muchos de nosotros conocemos tan bien y en carne propia) y la cultura de "software propietario".

Dado que Stallaman consideró poco práctica la idea de eliminar la legislación actual en materia de derechos de autor y los errores que la misma perpetuaba, decidió trabajar en el marco de dicha legislación, buscando sus huecos. Y los encontró. De hecho, creó su propia licencia de copyright, Emacs General Public License, la primera licencia de "copyleft". Más tarde, Emacs evolucionaría en la GNU, que ahora es una de las más populares para la distribución de Software Libre.

Por primera vez, alguien en posesión de su preciado "copyright" (sus derechos como autor) daba pasos tendientes a asegurar que el máximo número de derechos se transferían perpetuamente a los usuarios de una obra, sin importar qué revisiones subsecuentes fueran hechas al original.

El término "copyeft", de acuerdo a algunas versiones, proviene de un mensaje incluido en TinyBASIC, una versión libre del popular software BASIC escrito por el Dr. Li–Chen Wang a finales de los 70. El código de programa contenía la frase "@copyleft" y "all wrongs reserved" (lit., "todos los males reservados"), burlas a "copyright" y "all rights reserved", frases usadas comúnmente en las declaraciones de derechos de autor. El propio Richard Stallman dice que el autor de "copyleft" es Don Hopkins, quién le escribió una carta –allá por 1984 o 1985– incluyendo la frase "Copyleft – all rights reversed" (lit. "todos los derechos revertidos"). Se han usado otras versiones como "kopyleft" a principios de los 70.

El término fue, en un principio, casi sinónimo de las licencias GNU de Stallman, creadas como parte de su trabajo en la Fundación Software Libre. En la actualidad, "copyleft" y GNU GPL siguen siendo semi-equivalentes, si bien el primero puede referirse también a otras licencias.

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Normalmente, la mejor forma de usar el "copyleft" es codificar las condiciones de uso en una licencia. Por lo general, cualquier licencia permite a otra persona –poseedora de una copia de la obra– las mismas libertades que el autor, incluyendo:

– la libertad para usar y estudiar el trabajo
– la libertad para copiar y compartir el trabajo con otros
– la libertad de cambiar el trabajo
– y la libertad de distribuir trabajos cambiados y, por ende, derivados.

Estas libertades no aseguran que un trabajo derivado sea distribuido bajo los mismos términos liberales. Para que un trabajo sea realmente "copyleft", la licencia tiene que asegurar que el autor del trabajo derivado solo pueda distribuir su obra bajo la misma licencia o equivalentes (por eso, a veces se dice que el "copyleft" es "viral", por la forma en que se transmite).

Además de restricciones en la copia, las licencias de "copyleft" pueden agregar otros impedimentos: por ejemplo, asegurarse que los derechos no puedan ser revocados más tarde, o requerir que el trabajo y sus derivados se provean en forma que faciliten las modificaciones.

Las licencias de "copyleft" hacen un uso creativo de normas y leyes relevantes. Es preciso señalar –para aquellos interesados en implementar ya estas prácticas– que algunas de las leyes usadas para las licencias "copyleft" varían de país en país, y sus garantías pueden también cambiar. Por ende, es prudente consultar, revisar y estudiar a fondo el planteamiento de las licencias antes de llevarlas adelante.

Suele hablarse de "copyleft fuerte" cuando sus cláusulas se perpetúan a todos los trabajos derivados. Por el contrario, el "copyleft débil" es aquel cuyos trabajos derivados no heredan la licencia. Por otro lado, el "copyleft total" implica que todas las partes del trabajo (excepto la licencia) pueden ser modificadas por autores consecutivos. Sin embargo, el "copyleft parcial" (muy usado para creaciones artísticas, en donde el total parece no ser aconsejable) exceptúa a determinadas partes del trabajo de las libertades de reproducción.

Las licencias "share-alike" son licencias de "copyleft" parcial (en cuanto afectan a partes del trabajo) que deben perpetuarse a los derivados (como un "copyleft fuerte"). En vez de utilizar la frase del copyright "all rights reserved" (todos los derechos reservados) o la del copyleft total "no rights reserved" (sin derechos reservados), el "share-alike" utiliza "some rights reserved" (algunos derechos reservados). Algunas licencias del conjunto Creative Commons son buenos ejemplos de "share-alike".

En definitiva, esta breve reseña puede servir de elemento inicial de acercamiento e información hacia una filosofía que, si bien perpetúa algunos de los males de las leyes de derechos de autor –normas tiranas donde las haya– permite, sin embargo, utilizar dichas leyes para el logro de fines más humanistas. Esto, si se analiza bien, ya es un paso: como anarquista, siempre pensé que los cambios no deben darse "al costado del mundo y las estructuras", sino "dentro de ellas". Y creo que algunas cosas nuevas deben crearse dentro de la cáscara usada de las antiguas. Muchos radicales, revolucionarios y rebeldes asumen actitudes de "piratería" (buscando oponerse a las tiranas normas de las que hable antes), no logrando otro resultado que ponerse fuera de la ley y desvirtuar su lucha con las etiquetas que el poder establecido en seguida les coloca (p.ej. "delincuentes"). Creo que ese no es el camino (ni creo que eso sea anarquismo o radicalismo). El camino está en lograr la anulación completa de las leyes de copyright en casos determinados (p.ej. conocimiento estratégico). Tal y como lo vio Stallman hace unos años, ese no es un camino práctico a corto plazo: hay muchos intereses creados al respecto. Pero quizás a largo plazo, tal meta sea factible. Mientras tanto, podemos comenzar a andar el camino a través del "copyleft".

Confiemos en que esa palabrita sea realmente "viral", se contagie y se propague. Y en que el logotipo invertido sea visto en más y más trabajos.

Ilustración.